Carga de fuego: para qué sirve el estudio
PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS · NOTA TÉCNICA
Versión 03 · Revisada el 29/09/2026
Un local cambia de actividad: donde antes había escritorios, ahora se almacenan embalajes y productos. Las paredes siguen en el mismo lugar, pero las condiciones que necesita el edificio pueden haber cambiado. El estudio de carga de fuego ayuda a reconocer esa diferencia y a fundamentar medidas para proteger a las personas.
En esta nota: vas a conocer qué representa la carga de fuego, cómo obtenerla y cómo relacionarla con requisitos de protección contra incendios. Trabajamos sobre el marco del Decreto 351/79. Al aplicarlo a un establecimiento, también se identifican el régimen de la actividad y las exigencias de la jurisdicción.
Qué es · Para qué sirve · Cómo se realiza · Cuándo revisarlo · Cálculo y ejemplo · Tablas y requisitos · Fuentes
1. ¿Qué es la carga de fuego?
Es una manera de expresar la energía que podrían liberar los materiales combustibles de un sector, usando una referencia común: kilogramos de madera equivalente por metro cuadrado (kg/m²). El Anexo VII del Decreto 351/79, punto 1.2, adopta madera con un poder calorífico inferior de 18,41 MJ/kg.
La palabra «equivalente» es importante: el resultado no dice que todo lo que hay sea madera. Permite comparar el aporte energético de materiales diferentes con un mismo patrón.
El cálculo produce ese valor. El estudio incorpora el relevamiento, los criterios adoptados, la consulta de requisitos y las conclusiones sobre las condiciones de protección.
Primero, entender el sector
Un sector de incendio tiene límites constructivos con resistencia al fuego y comunicación con un medio de escape. Dibujar una línea en el plano entre «oficina» y «depósito» no crea, por sí mismo, dos sectores. Antes de dividir los cálculos, hay que comprobar qué separaciones existen y cómo se comportan sus puertas, aberturas y pasos de instalaciones.
2. ¿Para qué sirve el estudio?
Permite relacionar lo que se hace y se almacena en un lugar con las condiciones que necesita su edificio. La protección contra incendios procura evitar el inicio, limitar la propagación, facilitar la salida de las personas y permitir la intervención de los servicios de emergencia. El artículo 160 del Anexo I del Decreto 351/79 también contempla adecuar los requisitos cuando cambia el uso.
La carga de fuego interviene, junto con el riesgo y otras características, en la selección de resistencia al fuego y potencial extintor. El estudio permite además detectar dónde hace falta revisar la sectorización, el almacenamiento o los sistemas de protección.
Imaginá un depósito comunicado con el pasillo de salida por una puerta que permanece abierta. Una planilla de combustibles puede estar bien calculada y aun así quedar pendiente una condición decisiva para proteger ese recorrido. El trabajo profesional consiste en conectar el número con esas observaciones.
Qué no expresa el resultado: no es la probabilidad de que ocurra un incendio ni permite leer directamente cuántos minutos durará o cuánto tiempo tendrán las personas para evacuar. Es un dato dentro de una evaluación más amplia.
3. Formas de realizarlo: cálculo, relevamiento y respaldo
Aquí desarrollamos el cálculo analítico por inventario de combustibles: identificar materiales, determinar sus masas, asignar poderes caloríficos fundamentados y relacionar su energía con la superficie del sector. La calculadora o la planilla son medios para ejecutar la cuenta; la elección de los datos requiere trabajo de campo.
| Cómo obtenés la información | Qué permite aportar | Qué dejás documentado |
|---|---|---|
| Relevamiento directo | Reconocer materiales, cantidades, distribución y elementos constructivos. | Mediciones, fotografías, ubicación y fecha. |
| Registros y entrevistas | Conocer stock, variaciones de actividad y condiciones que no se ven en una sola visita. | Documento o persona consultada y contraste con lo observado. |
| Datos técnicos del material | Fundamentar masa, densidad y poder calorífico; recurrir a caracterización o ensayos cuando corresponda. | Fuente, unidades, identificación del producto y límites del dato. |
La ficha SRT de 2026 recomienda considerar combustibles del contenido y de la envolvente, registrar la distribución y distinguir las clases A y B. También aconseja respaldar los poderes caloríficos con datos técnicos y ensayos reconocidos. Una etiqueta genérica como «plástico» puede ser insuficiente para elegir un valor.
Si el stock cambia, registrá qué situación representa el inventario. Como criterio de trabajo, conviene evaluar el máximo previsto y justificarlo, además de describir lo observado. Un depósito relevado justo después de un despacho puede dar una imagen incompleta de su funcionamiento.
4. ¿Con qué frecuencia se hace o se actualiza?
Marco consultado: el capítulo 18 y el Anexo VII del Decreto 351/79 no fijan un plazo anual general de renovación del estudio. Esto no permite concluir que cualquier informe mantenga vigencia indefinidamente: las condiciones evaluadas deben seguir representando al establecimiento. Los plazos de presentación o actualización de un trámite se verifican en la exigencia específica aplicable.
Criterio técnico de revisión: comprobar si el estudio sigue siendo representativo cuando cambian materiales, cantidades, procesos, uso de los locales, superficies, compartimentación, ventilación o sistemas de protección. Un incendio o una modificación relevante del edificio también requieren reevaluar las condiciones.
Buena práctica de campo · Dejar constancia de la revisión
Si comprobás que las condiciones del establecimiento se mantienen, podés agregar al estudio una nota fechada y firmada que identifique qué revisaste y deje constancia de que sigue siendo representativo. Si detectás cambios, registrá qué debe actualizarse.
Esta comprobación periódica es una buena práctica profesional. Su frecuencia se define según la actividad y sus cambios, además de atender los plazos específicos que correspondan.
5. ¿Cómo se calcula?
Preparar datos que se puedan comprobar
- Sector y superficie: identificarlos en un croquis y registrar el área utilizada en m².
- Materiales: describir cada combustible, incluidos embalajes y componentes constructivos que aporten energía, evitando duplicaciones.
- Masa: expresar cada cantidad en kg. Si partís de unidades o volumen, mostrar la conversión y la fuente del peso o la densidad.
- Poder calorífico: registrar el valor, la unidad y su fuente. Mantener una base compatible con el patrón de referencia.
- Distribución y clases: conservar la información por sector y por clase de fuego; un promedio no muestra dónde está concentrado el combustible.
La cuenta, paso a paso
1. Energía de cada material: Qi = mi × Hi
2. Energía total del sector: Q = Σ(mi × Hi)
3. Madera equivalente: Meq = Q / 18,41
4. Carga de fuego: qf = Q / (18,41 × A)
En estas expresiones, m es la masa en kg; H, el poder calorífico en MJ/kg; Q, la energía en MJ; y A, la superficie del sector en m². El resultado qf queda en kg de madera equivalente/m².
Si trabajás con kcal/kg, toda la cuenta debe mantenerse en esa unidad y usar el patrón correspondiente, aproximadamente 4.400 kcal/kg. Mezclar MJ y kcal sin conversión altera el resultado. Para esta nota usamos MJ y el valor de 18,41 MJ/kg del Anexo VII del Decreto 351/79.
Ejemplo resuelto: un sector de 100 m²
Ejercicio hipotético: suponemos un sector correctamente delimitado, con los dos materiales combustibles siguientes y sin otros aportes. Las masas y los poderes caloríficos se adoptan sólo para practicar; no constituyen una tabla de propiedades para copiar en un informe real.
| Material del ejercicio | Masa (kg) | Poder calorífico (MJ/kg) | Energía (MJ) |
|---|---|---|---|
| Embalajes de madera | 1.500 | 18,41 | 27.615 |
| Cajas de cartón | 1.000 | 16,00 | 16.000 |
| Total | 2.500 | — | 43.615 |
Madera equivalente: 43.615 / 18,41 = 2.369,09 kg.
Carga de fuego: 2.369,09 / 100 = 23,69 kg/m².
La energía por superficie sería 436,15 MJ/m². Son dos expresiones diferentes: para entrar en las tablas del Anexo VII del Decreto 351/79 usamos los 23,69 kg/m² de madera equivalente.
Relacionar el inventario con la superficie
En el ejemplo, los combustibles relevados pertenecen a un sector de 100 m²: por eso dividimos por esa superficie. Para estudiar otro sector, se releva su propio inventario y se utiliza su propia superficie. El croquis ayuda a comprobar que los materiales y el área del cálculo corresponden al mismo sector de incendio.
Dentro de ese sector también conviene registrar dónde se concentran los combustibles: el promedio por metro cuadrado no muestra su distribución.
6. Del resultado a las tablas de requisitos
Para elegir una exigencia hace falta conocer la carga de fuego y también la clasificación del riesgo, la actividad, la ventilación y las características del edificio. Las tablas que siguen reproducen valores del Anexo VII del Decreto 351/79; los cuadros de resistencia conservan sus rangos originales.
Clasificar el riesgo
La tabla 2.1 del Anexo VII del Decreto 351/79 vincula actividad y clasificación de materiales. Sus categorías son R1 (explosivo), R2 (inflamable), R3 (muy combustible), R4 (combustible), R5 (poco combustible), R6 (incombustible) y R7 (refractario). Las definiciones están en el punto 1.5 del mismo anexo. El riesgo no se obtiene mirando sólo los kg/m².
Para continuar el ejemplo, adoptamos R3 por los materiales descritos. En un estudio real hay que fundamentar la clasificación con el inventario y la actividad. «Clase A» identifica el tipo de fuego; «R3» pertenece a la clasificación de riesgo del anexo: cumplen funciones diferentes.
Resistencia al fuego: ventilación natural
| Carga de fuego (kg/m²) | R1 | R2 | R3 | R4 | R5 |
|---|---|---|---|---|---|
| Hasta 15 | — | F60 | F30 | F30 | — |
| Desde 16 hasta 30 | — | F90 | F60 | F30 | F30 |
| Desde 31 hasta 60 | — | F120 | F90 | F60 | F30 |
| Desde 61 hasta 100 | — | F180 | F120 | F90 | F60 |
| Más de 100 | — | F180 | F180 | F120 | F90 |
Resistencia al fuego: ventilación mecánica
| Carga de fuego (kg/m²) | R1 | R2 | R3 | R4 | R5 |
|---|---|---|---|---|---|
| Hasta 15 | — | NP | F60 | F60 | F30 |
| Desde 16 hasta 30 | — | NP | F90 | F60 | F60 |
| Desde 31 hasta 60 | — | NP | F120 | F90 | F60 |
| Desde 61 hasta 100 | — | NP | F180 | F120 | F90 |
| Más de 100 | — | NP | NP | F180 | F120 |
Con 23,69 kg/m², R3 y ventilación natural, el ejemplo conduce a F60; si correspondiera ventilación mecánica, a F90. La elección de la tabla debe justificarse con la ventilación del local.
F60 expresa una resistencia de 60 minutos en condiciones de ensayo. No es una promesa de 60 minutos disponibles para evacuar. La comprobación de los elementos existentes requiere conocer su sistema constructivo, documentación o ensayos; colocar «F60» en una planilla sólo identifica la exigencia.
Lectura de los intervalos: la norma escribe «hasta 15», «desde 16 hasta 30», etc. Si obtenés un decimal entre dos rangos expresados así, no lo redondees hacia abajo para reducir la exigencia. Dejá explícito el criterio conservador adoptado y verificá la interpretación aplicable.
Potencial extintor para fuegos clase A
| Carga de fuego (kg/m²) | R3 | R4 | R5 |
|---|---|---|---|
| Hasta 15 | 1A | 1A | 1A |
| 16 a 30 | 2A | 1A | 1A |
| 31 a 60 | 3A | 2A | 1A |
| 61 a 100 | 6A | 4A | 3A |
| Más de 100 | A determinar en cada caso | A determinar en cada caso | A determinar en cada caso |
Potencial extintor para fuegos clase B
| Carga de fuego (kg/m²) | R2 | R3 |
|---|---|---|
| Hasta 15 | 6B | 4B |
| 16 a 30 | 8B | 6B |
| 31 a 60 | 10B | 8B |
| 61 a 100 | 20B | 10B |
| Más de 100 | A determinar en cada caso | A determinar en cada caso |
La tabla B tiene una excepción para líquidos inflamables con superficie mayor de 1 m², desarrollada en el artículo 177 del Anexo I del Decreto 351/79. Los equipos eléctricos energizados y los metales combustibles requieren, respectivamente, considerar los artículos 178 y 179 del Anexo I del Decreto 351/79.
En el ejemplo de madera y cartón, la tabla A da 2A. Ese valor es potencial extintor, no kilogramos de agente ni cantidad de equipos. La dotación se completa comprobando clases de fuego, distribución, accesibilidad, recorridos y condiciones generales y específicas.
El artículo 176 del Anexo I del Decreto 351/79 establece recorridos máximos de 20 m para fuegos A y 15 m para B. El punto 7.1.1 del Anexo VII del Decreto 351/79 prevé un matafuego cada 200 m² de superficie cubierta o fracción, por piso, y un mínimo general de 1A y 5BC, con clase correspondiente al fuego probable. Se verifican estos requisitos junto con los resultados de las tablas; la superficie por sí sola no resuelve la selección.
7. Cómo leer el cuadro de condiciones S, C y E
El cuadro de protección contra incendios al final del Anexo VII del Decreto 351/79 se consulta por uso y riesgo. Sus marcas remiten a condiciones específicas: S (situación), C (construcción) y E (extinción). Esas referencias se leen junto con las condiciones generales de los puntos 5, 6 y 7.
| Grupo | Qué mirás en el establecimiento | Dónde desarrollarlo |
|---|---|---|
| Situación · S | Emplazamiento, entorno y acceso. | Punto 5 del Anexo VII del Decreto 351/79. |
| Construcción · C | Límites de sectores, aberturas y características constructivas. | Punto 6 del Anexo VII del Decreto 351/79. |
| Extinción · E | Medios e instalaciones exigidos para el uso y las dimensiones. | Punto 7 del Anexo VII del Decreto 351/79. |
Abrir el cuadro oficial de condiciones específicas S/C/E. Primero identificá la fila; después anotá los códigos señalados y buscá el texto de cada uno. E8 identifica la condición específica de extinción número 8, desarrollada en el punto 7.2.8 del Anexo VII del Decreto 351/79.
Ejemplo de lectura condicional: si al establecimiento le corresponde C3 (punto 6.2.3 del Anexo VII del Decreto 351/79), su texto regula el tamaño de los sectores y contempla una alternativa con rociadores bajo determinados límites. Para decidir si cumple, necesitás superficie y características de la solución existente. Saber la carga de fuego no alcanza para contestarlo.
| Registro de verificación | Qué conviene escribir |
|---|---|
| Condición y fundamento | Código, apartado y motivo por el que corresponde. |
| Evidencia | Medida, fotografía, plano o documento consultado. |
| Resultado | Cumple, no cumple o no pudo verificarse; explicar por qué. |
| Acción | Qué falta resolver y cómo se comprobará la corrección. |
8. Cómo se conecta con la evacuación
Los medios de escape tienen su propio análisis: ocupación, anchos, cantidad de salidas, recorridos y continuidad hasta un lugar seguro. Se desarrollan en el artículo 172 del Anexo I del Decreto 351/79 y en el punto 3 del Anexo VII del Decreto 351/79. No se calculan a partir de la carga de fuego.
Señalización e iluminación
Durante la visita, seguí el recorrido desde un puesto hasta la salida: observá dónde se acumulan materiales, qué puertas se atraviesan y qué ocurre si se corta la energía. Esas observaciones conectan la protección del edificio con la posibilidad real de salir. La señalización y la iluminación de emergencia requieren verificaciones específicas.
Como lectura relacionada, Iluminación: qué observar antes de medir introduce la observación de las condiciones visuales. El dimensionamiento completo de medios de escape merece su propio desarrollo dentro de Protección contra incendios.
9. Qué debería dejar resuelto el informe
Una persona que lea el informe debería poder reconstruir de dónde salieron los datos y entender qué debe hacerse con ellos. Como esquema de trabajo, reuní: identificación y fecha; descripción del uso; croquis y sectores; inventario y fuentes; cálculos; clasificación del riesgo; requisitos y evidencias; conclusiones y acciones.
Del número a la decisión
En nuestro ejercicio obtuvimos 23,69 kg/m². Bajo los supuestos adoptados, identificamos F60 y 2A. Todavía hay que comprobar la construcción, completar la selección y distribución de extintores, leer las condiciones aplicables y evaluar la evacuación. El resultado empieza a ser útil cuando permite explicar qué está resuelto y qué necesita cambiar.
Al terminar, preguntate: ¿el relevamiento representa el funcionamiento del lugar?, ¿puedo justificar cada dato?, ¿las conclusiones ayudan a proteger a quienes trabajan allí? Esas preguntas acompañan el cálculo y dan sentido al estudio.
Fuentes consultadas
- Decreto 351/79, texto actualizado y enlaces a anexos. Marco y alcance de aplicación.
- Decreto 351/79, Anexo I, capítulo 18. Artículos 160 y 170–179 para finalidad, construcción, escape y extinción.
- Decreto 351/79, Anexo VII. Puntos 1.2 y 1.11; tabla 2.1; cuadros 2.2.1 y 2.2.2; puntos 3 a 7 y cuadro final S/C/E.
- SRT, Recomendaciones para la confección e interpretación del estudio de carga de fuego, ficha técnica 2026. Orientación para relevamiento e interpretación integral; páginas 3–7 y 9–11. Es un documento de recomendaciones.
Consulta de fuentes: 29/09/2026. Nota de contraste: en la p. 7 de la ficha SRT consultada, la tabla titulada para clase B repite valores de clase A y ambas tablas incluyen valores F en la fila superior a 100 kg/m². Las tablas de esta nota se contrastaron con el Anexo VII del Decreto 351/79 y utilizan sus valores.
Lic. Evelyn Hansen
Seguridad, Higiene y Control Ambiental Laboral
Matrícula profesional A-5219-3 · Tres Llaves · Bariloche, Río Negro
Material didáctico para estudiantes y profesionales. Las situaciones y cifras del ejercicio son hipotéticas.
Cómo citar esta nota
Hansen, E. (2026). Carga de fuego: para qué sirve el estudio (versión 03; revisión del 29 de septiembre de 2026). Tres Llaves — Seguridad, Higiene y Control Ambiental Laboral. https://tresllaves.com.ar/?page_id=1133
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