
El frío y el viento pueden afectar la salud, la capacidad de trabajo y la seguridad de una tarea. Su evaluación permite tomar decisiones sobre tiempos de exposición, pausas, indumentaria, organización del trabajo y continuidad de actividades en altura.
Las mediciones se realizan en el lugar y durante las condiciones en las que efectivamente se desarrolla la actividad.
Estrés térmico por frío
La exposición a bajas temperaturas no depende solamente de lo que indica el termómetro. La velocidad del viento puede incrementar considerablemente la pérdida de calor del cuerpo y modificar la sensación térmica.
También deben considerarse:
- El tiempo de exposición.
- La intensidad y características de la tarea.
- La indumentaria utilizada.
- La humedad y el contacto con superficies frías.
- La disponibilidad de refugios o sectores calefaccionados.
- Las pausas y la organización de la jornada.
La evaluación permite identificar condiciones desfavorables y establecer medidas acordes con la tarea: indumentaria apropiada, alternancia de actividades, pausas de recuperación, disponibilidad de bebidas calientes, reducción del tiempo de exposición o suspensión del trabajo cuando las condiciones lo requieran.
➜ Leer la nota técnica sobre estrés por frío
Viento y trabajos en altura
En los trabajos en altura, el viento puede afectar el equilibrio de las personas, la estabilidad de equipos y plataformas, el manejo de materiales y la posibilidad de controlar herramientas o elementos de gran superficie.
La Resolución SRT 61/2023 establece que, antes de comenzar una tarea en altura, deben verificarse las condiciones meteorológicas. Cuando se presenten ráfagas de entre 30 y 40 km/h, los trabajos solo pueden realizarse con autorización del responsable de Higiene y Seguridad. Si se superan los 40 km/h, deben suspenderse.
La medición en el lugar permite respaldar la decisión con información concreta, especialmente en zonas donde la velocidad del viento puede variar significativamente entre el nivel del suelo y el puesto de trabajo.
Medir donde realmente se desarrolla la tarea
Una aplicación meteorológica o una estación ubicada a varios kilómetros puede ofrecer información general, pero no necesariamente representa lo que ocurre en una obra, una cubierta, una estructura elevada o un frente de trabajo expuesto.
Los edificios, montañas, pendientes y otras estructuras pueden desviar, acelerar o canalizar el viento. Por eso, cuando la decisión afecta la continuidad de una tarea, es importante medir en un punto representativo y registrar las condiciones existentes.
La información obtenida también puede incorporarse al Permiso de Trabajo Seguro, al análisis de la tarea y al legajo técnico de la obra.
¿Qué incluye el servicio?
Según el objetivo del relevamiento, el servicio puede incluir:
- Medición de temperatura, humedad y velocidad del viento.
- Registro de ráfagas y condiciones meteorológicas.
- Evaluación de exposición al frío.
- Análisis de la tarea, la indumentaria y los tiempos de permanencia.
- Comparación con los criterios técnicos y normativos aplicables.
- Recomendaciones preventivas.
- Informe con resultados y registro de las condiciones evaluadas.
Información para decidir a tiempo
El objetivo no es solamente conocer la temperatura o la velocidad del viento. La medición debe servir para decidir si una tarea puede realizarse, qué medidas necesita y cuándo las condiciones dejan de ser aceptables.
Contar con información registrada permite organizar el trabajo, proteger a las personas y documentar las decisiones preventivas adoptadas.
